• Cambios en el aspecto y funcionamiento del foro. Ver detalles

Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludable

Buenos días,

En los últimos tiempos, debo admitir que ha aflorado en mí una mayor sensibilización y concienciación, en lo relativo a los hábitos de alimentación y consumo de nutrientes de toda índole (en formato sólido, o líquido) a lo largo de nuestra vida cotidiana, tan plagada de compromisos de diverso género (familiares y profesionales) que nos ciegan la posibilidad de ejercer un mínimo cargo de autoconciencia y reflexión acerca de exactamente qué principios activos y sustancias se componen, durante su tránsito por los procesos de producción, procesado y conservación, las viandas de las que nos abastecemos para sobrevivir, llegado el caso, con cierto decoro. E, igualmente, en productos de aseo y limpieza higiénica personales, tales como geles de ducha y baño, desodorantes, ungüentos de protección cutánea, correctores de pestañas y carmín en los labios (éstas dos últimas, de predicamento singularmente de interés para las mujeres interesadas en su acicalamiento, para ocasiones solemnes).

Y, lamentablemente, conforme he ido informándome con detalle prolijo al respecto, a lo largo de los años, me he persuadido de que, tal y como está aconteciendo en múltiples áreas de nuestra existencia, en la era interconectada y mundializada de la globalización, la asimetría en la provisión de recursos y medios de persuasión, influencia y condicionamiento entre las rentas del capital y del trabajo, el maridaje entre las finanzas y la política (que alejan a ésta última del interés general y, por ende, a los representantes con respecto a sus representados, con el consiguiente descrédito en nuestras instituciones oficiales), la búsqueda incesante en la reducción de costes hasta el infinito (como paradigma de ello, la práctica de la deslocalización, generadora de paro, probreza y desigualdad estructurales en aquellos distritos de población trabajadora de cuello azul dependientes de un único sector -como el inmobiliario, o el industrial- que, aun en el primer mundo, han debido padecer el drama de contemplar cómo se asistía al cierre de su fábrica operativa durante décadas, trasladando la dirección de la misma -perteneciente a una corporación transnacional, radicada en infinidad de puntos del globo- a otro país por la existencia de una legislación laboral más laxa y precaria en lo tocante a los derechos de lo trabajadores y garantías mínimas de protección social en dichos Estados) propicia un hecho, cuanto menos singularmente descorazonador: que máximas de tipo económico en los factores de producción prevalezcan, por encima de cualquier otra consideración, sobre aquéllas que debieran incumbirnos, si de veras el interés por la salud, el bienestar y la integridad del ser humano -y de los animales-, pues ellos también se nutren, con pienso de mayor o menor estándar de calidad, hasta mediar su sacrificio en las granjas, como paso preliminar a su conversión en las piezas cárnicas que podemos otear en los supermercados, grandes almacenes y establecimientos locales que tendemos visiblemente a frecuentar, con mayor o menor regularidad, siempre que precisamos necesidad ávida por adquirir ejemplares en nuestra cesta de la compra, a lo largo de cada semana. Y ello se traduce en calidad de vida, así como en la mayor o menor disponibilidad a la hora de contraer enfermedades de signo diverso, las cuales podrían acortar -o la ausencia de ellas, alargar exponencialmente-, nuestra expectativa de longevidad, en unas condiciones mínimas de seguridad.

Para ello, existen organismos públicos de carácter oficial que, en principio y a priori, deberían velar por la regulación de unas directrices, fundadas en la aportación de información documental, pruebas, ensayos y experimentación continua y sistemática, acerca de la inocuidad -o toxicidad- de determinados componentes, de procedencia natural o artificial, claves en la salubridad de los alimentos que ingerimos de ordinario, a diario. Los dos, uno, a escala regional; otro, en Estados Unidos, revisten particular relevancia: hablo, en primer lugar, en la Unión Europea, de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA); y, en Estados Unidos, de la US Food and Drug Administration, la FDA: para más información, podríais acceder a los siguientes enlaces:



Sin embargo, se han detectado supuestos, con cierta proximidad en el tiempo, que deberían hacernos inducir a cierta reticencia, en relación con el grado de independencia (o de infalibilidad al desprenderse de determinadas presiones, coacciones o manifestaciones de la todopoderosa industria alimentaria que podrían comprometer su servicio al consumidor, y no a la fortaleza o incidencia de determinada compañía en las economías del área objeto de análisis y evaluación) de las citadas entidades que os declaré en el párrafo anterior.

A modo de ejemplo, la mayoría de los estudios que avalan la inocuidad del aspartamo (un aditivo sumamente empleado en los productos bajos en calorías, o light) para su consumo son aquellos encargados “a medida” por la propia industria, o por entidades gubernativas que también podrían tener intereses en el asunto. Sin embargo, los estudios llevados a cabo por laboratorios o instituciones independientes -y de los que apenas emitirán mención alguna los mass-media de mayor difusión, en manos del poder financiero, son los que, en muchos casos, han obtenido resultados preocupantes. Y, de hecho, es plenamente sabido que el propio aspartamo, en Estados Unidos, su autorización se logró en virtud de las maniobras políticas del presidente Ronald Reagan y su amigo Donald Rumsfeld (en los años 80), a pesar de que los estudios iniciales presentados por el laboratorio que lo descubrió para lograr su aprobación, fueron rechazados por haber sido manipulados, e incluso fueron objeto de denuncia judicial. Curiosamente, esa denuncia se guardó en un cajón hasta que pasaron los plazos y el asunto quedó prescrito. El fiscal encargado del caso, y que se olvidó la denuncia sobre el tema del aspartamo, luego fue fichado por el poderoso bufete de abogados que trabajaba para Searle, el fabricante de este edulcorante.

Y no olviden, por supuesto, un fenómeno de cobertura en los medios de comunicación sumamente habitual en países como España. Os hablo del mecanismo consistente en la puesta en práctica de las conocidas como puertas giratorias (mediante confluencia entre el interés público y el privado, militando un mismo individuo en ambos sectores a lo largo de su carrera profesional): así, directivos de empresas son colocados en agencias reguladoras para lograr la autorización de algún producto, y luego regresan a su empresa original. O cuando un responsable público de un gobierno (un Ministro -el de Sanidad y Consumo-, o un Consejero -en la Comunidad Autónoma de turno- que privatiza algún sector a lo largo de su mandato, por ejemplo la gestión de los hospitales públicos, y posteriormente es fichado por la empresa que “obtuvo”, precisamente y de modo casual, el concurso de dicha gestión.

En el ámbito de la Unión Europea, entró en vigor en 2014 la nueva normativa de información de alimentos. Se trata del Reglamento 1169/2011 http://aesan.msssi.gob.es/AESAN/web/cadena_alimentaria/detalle/futura_legislacion.shtml. En la misma, se incorporan algunas novedades con respecto a la predecesora legislación de referencia en la materia, de importancia para el consumidor:



  • Se acabó el timo de los “aceites vegetales”. Desde ahora es obligatorio especificar qué tipo de grasa contiene un producto: oliva, girasol, palma, coco… Sin embargo, aún no obliga a indicar a las empresas del sector alimentario la inclusión en un producto, o no, de las grasas saturadas trans, una de las más dañinas para el organismo y que, a la postre, acarrean un incremento en los niveles de colesterol LDL (o perjudicial para nuestra salud) y una reducción simultánea del colesterol HDL (o beneficioso).

  • Se establece un tamaño mínimo de 1,2 milímetros para la letra base de la información que aparece en la etiqueta, excepto en los envases pequeños (con una superficie inferior a 80 cm.2) en los que la letra podrá ser de 0,9 mm. como mínimo, debiendo permitir una visibilidad legible. Algo que, como habrán podido atestiguar, de detenerse en la lectura de los envases o recipientes de turno, no ha paliado el inconveniente para los ciudadanos de mayor edad, y con una menor capacidad de legibilidad en las distancias cortas, de acceder con facilidad y sin traumas de ningún género a su visionado, todavía inaccesible para la vista de los menos audaces.

  • Buena noticia para quienes padecen algún tipo de alergia alimentaria: las etiquetas deben resaltar mediante la tipografía (negrita, otro color, subrayado…) los alérgenos que contiene el alimento.

  • ¿Por qué lo llaman sodio cuando todo el mundo lo llama sal? Son muchos los productos que, hasta ahora, ofrecían la información de la cantidad de sodio presente en el producto. A partir de ahora, se debe informar de la cantidad de sal, no de la de sodio.

  • También resultará inexcusablemente obligatorio especificar si un producto se ha elaborado a partir de diferentes trozos de carne/pescado, fundamentalmente, en salchichas, fiambres y derivados.

  • El origen de los productos deberá ser declarado, sin matices, especialmente cuando pueda existir confusión sobre su procedencia, afectando especialmente a los productos cárnicos. También será necesario aclarar el país de origen del producto cuando éste no coincida con el de su ingrediente primario (que es el ingrediente que está presente en una proporción superior al 50%), o si han sido expuestos a congelación con anterioridad, no pudiendo volver a ser congelados, tras su compra efectiva.

  • Por último, será idénticamente obligatorio advertir de la presencia de gases de envasado, edulcorantes o cafeína, entre otros. Es decir, si un producto contiene aspartamo, pero lo intenta disimular poniendo su código E-951, el nuevo reglamento obliga a incluir el aviso: “con edulcorantes” y, en este caso concreto también: “contiene aspartamo (una fuente de fenilalanina)”.


Así pues, a partir de este momento, y en cuanto la agenda me lo posibilite, iré adicionando entregas, todas ellas versadas en torno a las características, atributos, propiedades y riesgos para la salud resultantes de cada aditivo alimentario (conocidas por su prefijo E, o denominación química alternativa) para, en función de ellas, poder suministraros una hoja de ruta básica, fácilmente entendible y módica para los bolsillos, sin necesidad de protagonizar dispendios inasumibles en un contexto tan prohibitivo como el de nuestra actual coyuntura microeconómica, y que salvaguarden nuestra salud, tanto en el medio, como en el largo plazo, con garantías válidas y efectivas, y sin riesgos.


Tengan presente mi ánimo de no desatar la histeria colectiva, o el temor infundado, sino, en cambio, de impulsar y promover un cambio en los hábitos nutricionales, sostenible, viable y realista, que permita una redefinición de nuestra paradigma de consumo que presione, al cabo de los años y una vez advertidas las pérdidas de ganancias por la apuesta por una alimentación más equilibrada y sin tantos aditivos por las corporaciones transnacionales del sector alimentario, por productos encaminados a satisfacer las demandas de un público objetivo más consciente de la inevitabilidad de abordar este problema público, de alcance planetario, como es el siguiente: ¿tenemos en consideración, en realidad, qué comemos y de qué se componen tales alimentos? Hagan su reflexión.


Un cordial saludo a todos.
 
Última edición:
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

He echado un vistazo al post y decir ahora que está fenomenal las normativas de aplicación de control pero con lo del TTIP ¿no crees que todo este control y cuidado por lo que ingerimos se puede ir al traste?
 
Respuesta a pussycontrol

He echado un vistazo al post y decir ahora que está fenomenal las normativas de aplicación de control pero con lo del TTIP ¿no crees que todo este control y cuidado por lo que ingerimos se puede ir al traste?
Muy buenas, pussycontrol,

En efecto, dispones de muchísima razón, puesto que el TTIP acarreará, como principal efecto en la vida de las personas (y en la capacidad de regulación de los poderes públicos) la creación de una jurisdicción supraordenada más allá de las fronteras del Estado-Nación, al dictado de las empresas del sector alimentario (o de cualquier otro tipo de producto producido y distribuido por los gigantes de la industria), por la que se generará una normativa, en la que el beneficio de la duda recaerá sobre las empresas y no sobre el ciudadano, como ha venido sucediendo hasta el momento.

Os facilito los siguientes enlaces, con mayor información acerca de ello, así como también, acerca del Trade Services Agreement (TISA), cuyo conocimiento ha provenido a resultas de una filtración de WikiLeaks, y, según se desprendería de dicha fuente, el mismo entrañaría unas condiciones de pérdida de la soberanía en materia de regulación del mercado de servicios, aún más severas y leoninas que las del propio TTIP.

TTIP: ¿Área de Libre Comercio, o área de impunidad?; http://www.pensamientocritico.org/kolunc0415.htm

Trade Services Agreement (TISA): http://www.publico.es/internacional/wikileaks/tisa-atara-manos-estados-impedirles.html

Un saludo, pussycontrol.
 
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

la verdad que es tremendísimo lo que se avecina si nada lo detiene, a mí me pone los pelos de punta que se esté callando todo esto y el pueblo básicamente desconocedor se le mantenga en la inopia y sin protesta apenas ante este flagrante abuso de los derechos sociales a todos los niveles y de tal envergadura en su alcance global.:miedo: xinfinito

Muchas gracias por exponerlo tan bien y con esa dialética tan preclara que te caracteriza al explicar los diversos asuntos que expones . Es un auténtico placer leerte.
Un saludo muy cordial para tí 2.:)
 
Última edición:

katie

🔹
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl



Muchas gracias Siberian!!!

 
E-100 a E-104

Así pues, a partir de este momento, y en cuanto la agenda me lo posibilite, iré adicionando entregas, todas ellas versadas en torno a las características, atributos, propiedades y riesgos para la salud resultantes de cada aditivo alimentario (conocidas por su prefijo E, o denominación química alternativa) para, en función de ellas, poder suministraros una hoja de ruta básica, fácilmente entendible y módica para los bolsillos, sin necesidad de protagonizar dispendios inasumibles en un contexto tan prohibitivo como el de nuestra actual coyuntura microeconómica, y que salvaguarden nuestra salud, tanto en el medio, como en el largo plazo, con garantías válidas y efectivas, y sin riesgos.
Dicho y hecho. Comencemos, pues, a desentrañar las implicaciones resultantes del empleo de aditivos alimentarios en la casilla relativa a la enumeración de los ingredientes de los nutrientes de los que nos abastecemos con una periodicidad regular, por mediación de su compra efectiva en grandes almacenes y supermercados, bien denotados a partir de la vocal E, acompañada de un número identificativo, o, en su defecto, a través de su denominación científica. Las clasificaré en función de los efectos lesivos que podrían granjear a nuestro organismo, desglosándolas en tres niveles: INOFENSIVO (en color verde), PREVENCIÓN (en amarillo) y PELIGROSO (en rosado).


E- 100 Curcumina (INOFENSIVO).

Colorante de origen vegetal, cuya gama fluctúa del amarillo al rojo dependiendo del grado de acidez (PH) presentado.

Extraído de forma natural de la cúrcuma, como parte integral del curry, podría obtenerse igualmente de forma química mediante síntesis. Presenta algunas similitudes con el jengibre, incluso en el olor. Su sabor reviste carácter amargo, siendo profusamente empleado en mantequillas, quesos, leche, mostazas, té y en productos de pastelería de diversa índole.

Se desconocen los efectos adversos y contraindicaciones que podrían generar en el organismo humano, debido a la imposibilidad de ser absorbida esta sustancia en el intestino.


E-101 Lactoflavina (INOFENSIVO).

Colorante animal, presente en alimentos tales como la leche, los huevos, el hígado y los vegetales. Se genera por síntesis a partir de levaduras, soliendo figurar en productos tan variopintos como mantequillas, quesos, leches, productos de pastelería y postres instantáneos.

Hasta el momento, y mientras no se ilustren evidencias empíricas que sostengan lo contrario, no se vislumbran efectos secundarios resultantes de su ingesta y consumo asiduos.


E-102 Tartracina (PELIGROSO).

Colorante amarillo de origen sintético (químico o artificial) adscrito al grupo de los azoicos. Recurrentemente incrustado como aditivo alimentario en productos de pastelería y pescados y, aparte de los anteriormente mencionados, en otros tales como grageas de chicle, refrescos, caramelos, salsas, zumos, bizcochos y alimentos en conserva como colorante amarillo y, por encima de cualquier otra consideración, en la paella, a la que le brinda su idiosincrásico e inconfundible color amarillo anaranjado.

Su consumición prolongada y sostenida en el tiempo podría inducir a la contracción de afecciones como asma, rinitis, alergias, eczemas, hiperactividad, problemas de visión (migrañas) e insomnio (estas tres últimas dolencias imputables a menores de edad), así como ocasionar fenómenos alérgenos en aquellas personas sensibles al ácido acetilsalicílico (la comúnmente conocida como aspirina).

De conformidad con algunos estudios realizados, podría resultar cancerígeno, con efectos mutágenos y teratógenos.

Fue terminantemente prohibido en países como Austria, Finlandia y Noruega.


E-103 Crisoína S (PELIGROSO).

Colorante amarillo de procedencia química y/o artificial, sumamente célebre en artículos de pastelería y helados.

Son fundamentadamente concluyentes sus indicios de peligrosidad, especialmente en niños. A resultas de ello, en 1978 la Unión Europea decretó su ulterior prohibición.


E-104 Amarillo de quinoleína (PELIGROSO).

Colorante amarillo de creación artificial, de asidua concurrencia en pastelería, helados, refrescos, carnes, pescados y repostería.

En Estados Unidos y, con posterioridad, en Australia, las autoridades sanitarias prescribieron su proscripción, al mediar su concurso en la dieta de quienes se hacían acopio de él indicios de hiperactividad, asma, eczemas, insomnio y alergias en adultos, y en benjamines, alergias e hipersensibilidad, pudiendo ser potencialmente cancerígeno.
 
Última edición:

threatened

HideOuter ¡Invincible!
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

Casualmente vi en el yogurt que me comía el otro dia que la etiqueta ponía "cochinilla" como colorante. Me puse a investigar un poco y efectivamente era lo que me temía que fuese, unos bichos asquerosos que hirviendo y aplastando 100000 ejemplares obtienen un 1kg de colorante. Este colorante se identifica como E120, y lo llevan casi todos los alimentos que van del color rosa al rojo carmín. Desde entonces no como yogures de fresa jajaja.

Y en un tono más serio, decir que es increible las mierdas que llevan todos los productos procesados. La mayoría de ellos residuos provenientes del petróleo. Adititivos, conservantes, colorantes, antioxidantes etc., demostrados cancerígenos en estudios con animales y prohibidos en varios paises de la unión europea. Curiosamente muchos de estos aditivos prohibidos en estos paises están permitidos en España.

Pd: volviendo al tono más distendido, no por ello menos repugnante, que sepáis que cada vez que coméis chicle, caramelos etc., estáis saboreando fluidos residuales de gusanos laca.

En realidad, si nos informamos de todo lo que llevan los alimentos, creo que nos moriríamos de hambre. Jeje.
 
E-105 a E-111

E-105 Amarillo sólido (PRECAUCIÓN)

Colorante amarillo, generado de forma sintética en laboratorios, perteneciente, como la práctica mayoría de impregnadores de tonalidad a los alimentos, al grupo de los azoicos. Se encuentra presente, fundamentalmente, en helados y productos de confitería y pastelería.

Como principales y más reseñables efectos nocivos para el organismo humano, consignar la intolerancia que en algunas personas podría granjear su ingesta, al verse afectadas por el uso de salicilatos derivados del ácido salicílico, siendo el ácido acetilsalicílico el fármaco de mayor difusión.

Asimismo, al actuar como liberador de histamina, la intensificación de los síntomas del asma en pacientes susceptibles de padecerla podría concitar visos de realidad.

En combinación con los benzoatos (aditivos conservantes muy usados para alargar la vida útil de alimentos ácidos, pero pueden provocar irritación de la piel y los ojos), en niños genera indicios de hiperactividad. A resultas de ello, en 1978, la UE se avino a su retirada inmediata de los procesos de producción en la industria alimentaria.


E-106 Fosfato de lactoflavina (INOFENSIVO)

Colorante amarillo natural, emanado de la vitamina B2, cuyo contenido se halla impreso en infinidad de plantas y vegetales que pululan en nuestra naturaleza. Reconocido, de análoga índole, bajo el código E-101a. Podréis certificar su comparecencia en el listado de ingredientes en artículos de pescadería y pastelería.

Ninguna contraindicación se inferiría a partir de su consumo, con lo cual, a priori, no contendría menoscabo alguno para nuestra salud.


E-107 Amarillo 2G (PELIGROSO)

Colorante amarillo artificial del grupo de los azoicos. Podréis vislumbrarlo en la mayonesa y en la sección dedicada a la repostería.

Como corolario de su identidad como agente azoico, está implicado en la producción de alergias, hiperactividad en menores de edad y asma, no tornándose, bajo ningún concepto, sugerible su absorción por parte de individuos asmáticos y/o sensibles a la aspirina.

En la actualidad, las autoridades sanitarias y organismos internacionales responsables del control y prevención sobre aditivos alimentarios han accedido a su efectiva utilización, hallándose ésta limitada bajo ciertas reservas, aunque se ha considerado, en un futuro no muy remoto, procederse a su supresión, dadas las observaciones apuntadas en el epígrafe anterior.


E-110 Amarillo ocaso FCF (PELIGROSO)

Al unísono que algunos de los componentes previamente detallados líneas atrás, comparte con ellos su condición de colorante amarillo, su proveniencia (química o artificial) y su enrolamiento en el grupo de los azoicos. Detectado en galletas, productos de pastelería, bizcochos, sopas, salsas de queso, bollos, yogur y pan rallado como pigmento conferidor de su tonalidad amarilla.

Actúa, en consecuencia, como un elemento depresor de nuestro sistema nervioso, pudiendo generar alergias en personas intolerantes a la aspirina, así como parálisis, convulsiones, urticaria, dermatosis y trastornos gástricos de diversa significación y alcance. La Ingesta Diaria Admisible (IDA) se cifra en un máximo de 2,5 mg/kg.

Como acontecía antaño con el aditivo E-105, como colorante azoico podría ejercer como liberador de histamina, intensificando inconmensurablemente los síntomas de asma en aquéllos propensos tendencialmente a ello.

Tal y como se desprendía, de igual modo, con el E-105, al hallarse conjugado con benzoatos, esta sustancia (el E-110) acentúa la probabilidad estadística de implicación de la misma en supuestos de hiperactividad en los más pequeños del hogar.


E-111 Naranja GN (PELIGROSO)

Colorante naranja artificial requerido en caramelos, helados y pastelería.

Se ha verificado clínicamente su toxicidad, especialmente en niños. De ahí que, en 1978, la Unión Europea abogara por su abolición, y su consiguiente retirada del mercado para usos estrictamente alimentarios.
 
E-120

Casualmente vi en el yogurt que me comía el otro dia que la etiqueta ponía "cochinilla" como colorante. Me puse a investigar un poco y efectivamente era lo que me temía que fuese, unos bichos asquerosos que hirviendo y aplastando 100000 ejemplares obtienen un 1kg de colorante. Este colorante se identifica como E120, y lo llevan casi todos los alimentos que van del color rosa al rojo carmín. Desde entonces no como yogures de fresa jajaja.

Y en un tono más serio, decir que es increible las mierdas que llevan todos los productos procesados. La mayoría de ellos residuos provenientes del petróleo. Adititivos, conservantes, colorantes, antioxidantes etc., demostrados cancerígenos en estudios con animales y prohibidos en varios paises de la unión europea. Curiosamente muchos de estos aditivos prohibidos en estos paises están permitidos en España.

Pd: volviendo al tono más distendido, no por ello menos repugnante, que sepáis que cada vez que coméis chicle, caramelos etc., estáis saboreando fluidos residuales de gusanos laca.

En realidad, si nos informamos de todo lo que llevan los alimentos, creo que nos moriríamos de hambre. Jeje.
En efecto, Threatened, cuánta razón te alberga en el comentario que has expuesto. De hecho, parecieras haberme leído el pensamiento. :jajaja:

He aquí con el E-120: cochinilla, sobre el cual se ha pronunciado nuestro estimado compañero.


E-120 Cochinilla
(PELIGROSO)


Sobrenombre químico con el que se le define, como sinónimo: dactylopius coccus.

Hagan especial hincapié, a efectos de seguimiento, a este aditivo, dada la singularidad peculiar de su extracción y producción. Colorante rojo carmín. Se obtiene a partir del aplastamiento de ciertos insectos de la familia Coccus cacti, Coccidae y parásitos de algunas variantes de cactus. Se requerirían cien mil hembras para la consecución de un kilo de producto, aunque, de modo alternativo –y más económico-, podría ser efectuado dicho proceso en laboratorio.

Los consumidores habitualmente asiduos de yogures de fresa, chorizos, tacos de chorizo, campari como colorante rojo, vermouths y aperitivos se toparán previsiblemente con él. Así como las féminas que opten por aderezar estéticamente la comisura de sus labios con el lápiz labial como la barra de carmín de proyección universal para las mujeres de todo el orbe planetario.

De mezclarse con analgésicos, podría tornarse severamente peligroso su uso, pudiendo entrañar, en todo caso, en condiciones normales de administración, hiperactividad, asma, eczemas e insomnio.

No existen estudios que hayan calibrado su potencial efecto a largo plazo sobre el sistema reproductivo y el metabolismo, aunque se tiene constancia probada de su incidencia cancerígena y mutágena, puesto que en experimentos con ratas y conejos se apreciaron las siguientes señales: tanto una disminución del crecimiento en los primeros, así como una proliferación del tejido del bazo en los segundos.

A continuación, os adjuntaré, como enlace videográfico, la elaboración de dicho aditivo alimentario en una entidad ex profeso dedicada en exclusiva a ello, radicada en Lanzarote, en las Islas Canarias (España). Y en último término, una captura de imagen del insecto en cuestión. Aguardo a que no os proceda a atragantar la cena con motivo de su visionado, pues os impactará sobremanera. :jajaja:

https://www.youtube.com/watch?v=ImoT6wJz_vU

https://entomologiajalapa.files.wordpress.com/2007/12/cochinilla-de-humedad.jpg
 
Última edición:

threatened

HideOuter ¡Invincible!
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

No había visto el proceso en video, sólo había leido sobre ello, pero ya he aprovechado y lo he visto.
Asqueroso la verdad.
Ayer estando de celebración con unos amigos, estaba comiéndome unos M&M, o lacasitos, como los queráis llamar y al rato con la bolsa vacía me da por mirar los aditivos y venía el E904, y digo NOOOO!!!! Jajaja.
Me acababa de zampar los fluidos de este repugnante amigo



El gusano laca [emoji36]
 
Última edición:

katie

🔹
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl





Dejo aquí la Petición para detener la emisión de permisos de caza en zinbanbwe para matar animales en peligro de extinción!

Los cazadores llevaron a Cecil (el precioso Leoncito del gif) fuera del Parque Nacional de Hwange de noche, donde es ilegal matar a la fauna. Cecil recibió un disparo con un arco y flecha. El león herido no murió hasta 40 horas más tarde, cuando los cazadores le localizaron y le dispararon con un rifle. A continuación, lo desollaron y lo decapitaron. Los cazadores profesionales de Zimbabwe y la Asociación de Guías confirmaron que Cecil fue asesinado fuera del parque en terrenos privados, y una investigación está en curso.

Firmemos la petición para exigir justicia para Cecil! Y para detener en Zimbabwe la emisión de permisos de caza para matar animales en peligro de extinción!


 

mjjlegend

HideOuter Novel
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

Muy interesante. Tomo nota! :)
 
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

Después de leerlos estoy considerando seriamente dejar de tomar Coca Cola.
 
Re: Aditivos alimentarios: guía práctica al servicio de una alimentación más saludabl

Madre mia.... he estado leyendo el tema y telita,... siendo vegetariana me salto muchas de estas "delicatessen" ademas, com dice el Jamie Oliver: "¡Si no entiendes lo que pone en la etiqueta no lo comas!" pero aun así no quitaré ojo...

¡ppuuuaggg!
 
Informe de la OMS (26-10-2015) y estudio de Clear Foods en EE.UU.

Buenos días,

Os expongo dos enlaces de la, indudable e incuestionablemente, una de las noticias de mayor impacto de la jornada y que no ha hecho más que evidenciar los indicios sobre los que ya circulaban en torno a determinados productos y sustancias que forman parte integral, con mayor o menor fortuna, de nuestra dieta ordinaria: la potencialidad carcinogénica de la carne procesada, envasada y/o servida en charcutería (jamón, salchichas de Fránkfurt, chorizo, salchichón, salami, bacon).

Os remito las fuentes a través de las cuales informaros con mayor detenimiento acerca de ello, así como el enlace directo a la publicación de la Organización Mundial de la Salud en lo tocante a este espinoso asunto de interés general para la salud pública de la población mundial.

http://www.publico.es/ciencias/oms-advierte-charcuteria-cancerigena-y.html

Informe exhaustivo de la OMS http://www.iarc.fr/en/media-centre/pr/2015/pdfs/pr240_S.pdf

PD: además, os proporciono la siguiente investigación conllevada a buen término por la empresa Clear Food en Estados Unidos, que ha puesto de manifiesto que hasta un 2% de los perritos calientes (hot dogs) analizados en la muestra puestos en circulación en dicho país... ¡contenía restos de material genético humano! Así como, entre otros aspectos, incoherencias entre lo contenido en el etiquetado declarado y los ingredientes con los que fueron elaborados ex profeso, trazos de carne y grasas de origen animal en salchichas hipotéticamente aptas para el consumo de vegetarianos... En síntesis, todo sumamente revelador.

http://www.publico.es/sociedad/perritos-calientes-vendidos-eeuu-tenia.html

Un cordial saludo, y un placer reencontrarme con todos vosotros.
 
Arriba