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Fotos con HIStoria La visita de MJ al Théâtre des Bouffes (1997)

Xtarlight

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MJH Team
El músico, compositor, cantante y arreglista, Michel Legrand falleció el pasado 26 de enero de 2019. Legrand compuso la música de más de doscientas películas y ganó tres Oscars.

En su autobiografía publicada el pasado mes de septiembre contó lo siguiente (traducción aproximada del libro escrito en francés):


"Una mañana soleada recibí una llamada inesperada y surrealista: 'Hola Michael, ¿eres tú?' Tenía un timbre reconocible entre mil personas, tan impostado como infantil. Era Michael Jackson, nuestro vínculo se remonta al comienzo de su carrera en solitario. En su tercer álbum, Michael se hizo cargo de una de mis canciones, 'Happy', con una voz aún empapada en la adolescencia. Más adelante llegamos a conoceremos mejor, a través de Quincy, mi memoria no borró una cena memorable, alrededor de 1984. Michael reinventó los códigos de la música pop, se convirtió en una estrella global. Estábamos sentados en el salón de un restaurante en Los Ángeles y aproveché la oportunidad para pedirle un favor: 'Sabes, Michael, mi hija Eugenie escucha tus discos en un bucle. Tiene catorce años, tú eres su héroe supremo. ¿Le firmas un autógrafo? Es la mejor sorpresa que puedo llevarle de Estados Unidos. Michael sonrió y lo hizo con una dedicación superó mis expectativas: cogió la cartulina del menú y, en el margen, escribió cuidadosamente una original historia que ilustró con dibujos pequeños e ingenuos. Le pedí una dedicatoria. Me escribió una novela, que acabó con una firma muy gráfica. Dos semanas después, a mi regreso a Francia, le entregué la preciosa ofrenda a Eugenie, que la examinó con ojos distantes, por no decir indiferentes. 'Está bien, pero ya no me interesa: ¡ahora soy fan de Madonna!' Al día siguiente, el regalo se perdió, se esfumó, se fue a la basura. Esta historia se convertirá en una anécdota para la familia. Eugenie todavía se ríe hoy. Acabó convirtiéndose en amazona y podría haber comprado tres caballos pura sangre por aquel manuscrito que contaba una larga historia, una pieza única que el Rey del Pop improvisó en el menú de un restaurante.


De vuelta en 1997, al escuchar la voz de Michael Jackson en el teléfono me pilló por sorpresa. Sus allegados le llamaban Estaba trabajando en París en un proyecto con el legendario cineasta estadounidense Stanley Donen. Para evitar que hordas de fanáticos y paparazzi lo esperasen frente al Hotel Plaza Athenee, Michael se desplazó de incógnito a Disneyland y contra todo pronóstico, quería ver mi musical Le Passe-Muraille, del que había oído hablar a Quincy. Su petición me conmovió y, al mismo tiempo, me avergonzó: 'Michael, sería un placer, pero me temo que tu presencia haga que el espectáculo no esté sobre el escenario, sino en el hall del teatro'. Me dijo: "Confía en mi, iré vestido de forma sobria, llegaré en el último segundo, justo antes de que suba el telón, cuando todo esté oscuro, ¡nadie me reconocerá!' ¿Cómo iba a rechazar una petición como aquella? Su equipo de seguridad localizó los lugares para diseñar un timing específico: llegada a las 20:29, treinta segundos para subir por la escalera, otros treinta para llegar a la butaca, en mitad de la fila. La función comenzaba a las 20.30 pm. Lo único que me preocupaba era si debía o no avisar a los cómicos, intenté hablarlo con Brialy pero no pude contactar con él porque estaba trabajando fuera de París. El anuncio de la presencia "jacksoniana" podría perjudicar la representación. En el último segundo del Dia D, la visita seguía siendo alto secreto. A las 20:29 pm, con una puntualidad diabólica, apareció una limousina con cristales tintados frente al Bouffes parisino. De él salieron dos invitados. Cuando vi a Michael, me quedé en shock profundo. La palabra "sobriedad" no debía significar lo mismo para él y para mi: iba literalmente disfrazado de El Zorro, con una capa negra, una chaqueta y un sombrero. ¿Lo habría comprado en casa de Mickey? Desde fuera, Michael parecía un anuncio vivo de Walt Disney: El Zorro y Bambi mezclados en el mismo cuerpo. Durante un segundo me sorprendió que Stanley Donen no viniese disfrazado de Peter Pan.


Michael Jackson, Michel Legrand, Isabelle Georges y Stanley Donen…
A pesar de la luz tenue, su llegada no pasó desapercibida, especialmente porque Michael no se quitó su sombrero. Me senté con ellos en la quinta fila, para hacer de intérprete. Sin entender el texto, Michael se reía sonoramente, igual que un niño viendo dibujos animados. Vi como algunos artistas se distraían porque habían visto a la estrella desde el escenario, pero supieron contener la emoción. En el último ballet, Francis Perrin explotó. En un abrir y cerrar de ojos intentó hacer los extraños pasos del moonwalk y luego se agarró la entrepierna, lo que disparó las risas del público. Agradecido, Bambi se levantó y aplaudió con fuerza arrastrando con él al resto del público".


MJ con el actor, guionista y director de cine francés Francis Pierre.
[Extracto del libro J'ai le regret de vous dire oui]

*Traducido por Xtarlight para www.MJHideOut.com. Por favor, no utilices esta traducción en otra web, foro o facebook, en su lugar, pon un link directo a este post. Gracias!
 
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