• Cambios en el aspecto y funcionamiento del foro. Ver detalles

30 años "haciendo el Michael"

#22

Por aquí está Katiuska :p
Que bien lo haces Pussy :eek:

¡Ole ahí esa pedrazo, ejeje! de "tésnica"! , de verdad qué haría yo sin vosotras mis ángeles de Charlie ( es mi segundo nombre, ¡charlie que sí!;):p)

Y por la valoración que haces: como suelo decir en estos casos, lo haré mejor o peor pero te/os aseguro que lo hago con todo el feeling que soy capaz e inspirado por supuesto por el arte de nuestro MJ.:)
 
#23
Dejo aquí esto:

Desconozco si este es mi tipo de baile-no lo he probado aún-pero con estas palabras que a continuación cito (del ecstatic dance:baile de éxtasis*) me identifico plenamente cuando bailo mi música preferida:



"Y cuando desapareces en el baile sientes una plenitud y una alegría inmensas, y lo mejor de todo es que esas sensaciones no provienen de algo externo. La sensación de bienestar proviene de estar contigo y sentir que no te hace falta nada, que hay amor suficiente y basta... con estar ahí y gozar de ese instante. Para mi, eso es éxtasis. Y bailar es una manera muy sencilla de sentir esa conexión contigo. Y quizás lo compartas con alguien o no. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, y sobran las palabras. De hecho la única norma es que no se puede hablar. Porque no es un baile social, es un lugar para sentir, no para pensar, y hay muchas formas de comunicarse sin palabras".


*http://raquelsierra.com/blog/ecstatic-dance-bailas/
 
#28
Muy buenas,

Tras haber sido testigo audiovisual de tus incursiones como hacedor de melodías y ritmos de breve duración, pero inspirados de una u otra manera en base a la impronta característica con la que Michael Jackson tendía a adoptar su entonación característica inconfundible, estimo encomiable y sumamente valiente la iniciativa que has emprendido, pussycontrol. Así como honesta la valerosidad con la que has optado por compartir tu progresión, tus inquietudes y, en suma, tu dinámica de trabajo con la comunidad. No todos osarían hacerlo, más que nada por una cuestión de pudor embarazoso al temor diletante de la enemiga ajena de la opinión subversiva, dilapidadora de reputaciones, prestigios e imágenes de santoral inmaculado en la mente coletiva de las sociedades aderezadas bajo el prisma de la corrección política que sobreabunda por nuestros lares. Pero, recuerda y ten presente que, el preludio a las grandes gestas, a las conquistas de territorios, explanadas, ideas y bienes supremos juzgadas un día como inalcanzables, comienzan a adquirir forma, cuerpo y sustancia a través de ejercicios de introspección como los que te han marcado en estos últimos treinta años, y de forma más señalada, recientemente, tal y como se ha deducido, de acuerdo con las muestras que nos has proporcionado para la ocasión.

Con este post me ha invadido un cierto aura de nostalgia de tiempos pasados, que parecerían sobre el papel flotar en su inconsciente latente como su hubieran tenido lugar en el ayer, pero de los que ya se han conmemorado casi veinte años a la sazón. Aquellos tiempos en los que yo me incursioné igualmente en las lides de la música en el instituto, llegando a militar en el coro, compitiendo con otros centros de enseñanza de mi Comunidad Autónoma en concursos regionales, a cada cual más enconado y competitivo.

Sí, hablo de aquella quincena aproximada de estudiantes, entre quienes figuraba yo, quienes debíamos invertir horas de ensayo agotador y de fragor continuo a lo largo de la semana, una vez las sesiones de impartición diaria de clase llegaban a su vencimiento y término (cuando aún en Educación Primaria debíamos concurrir al colegio en horario de tarde, tras un breve lapso de paréntesis en el mediodía).

Nos tutelaba como máximo responsable de nuestro grupo musical nuestro profesor de la asignatura de Música, un hombre sesentañero perteneciente a una horquilla generacional muy distante de la modalmente imperante en la actualidad. Sumamente disciplinado, quizá demasiado, sometía a lecciones inasequibles al desaliento a quienes eran reclutados por él en audiciones, cada una de ellas asociada a un determinado instrumento, o al selecto elenco de los predestinados al rol de solistas.

A mí me correspondió inicialmente una tarea tan pueril y elemental como la medición del compás, para, acto seguido, ascender y terminar asumiendo la faceta de la fauta dulce, a modo de acompañamiento instrumental de viento. En una tarde primaveral, presento en la retina de mi mente la prueba con la que a todos los alumnos nos sorprendió en Música, pues no nos había preavisado con antelación alguna. Dicho examen computaba a efectos evaluables, y evoco cómo, mientras pasaba lista (yo era de los primeros en la misma), debía correspondernos entonar la voz principal de una canción tradicional de mi comarca, y no tenía ni remota idea de cómo enfocarla y encararla. Además, dada mi connatural timidez intrínseca a mi personalidad, me espantaba el simple hecho de exponerme en público, ante el resto del auditorio del aula, desnudando mis vergüenzas y sopores, con cadencia tan intrépida como súbita para todo espectador.

Y me correspondió el tan manido turno. Los tres primeros que me habían antecedido habían suspendido. No supieron siquiera parafrasear las estrofas. Pero, por alguna variable ajena a mi determinación, y extrayendo fuerzas de flaqueza, como consecuencia, quizá, de la desesperación que me embargaba, di con la tecla y... ¡voilà! La comencé a solfear, y bastante bien, además. Todos los restantes testigos de lo sucedido me miraban estupefactos y, para colmo de males, el docente me hizo el acompañamiento, guitarra en mano. Al clausurar mi abducción a un mundo desconocido, inexplorado hasta entonces para mí, recibí una ovación cerrada de los presentes. Me sonrojé, azorado por la indiscreción, y fui reclutado como voz principal. El mito de la movilidad social ascendente ocasionada por promoción meritocrática conllevada a buen término, y sin adulteraciones de ninguna índole.

Huelga afirmar que nos postulamos, casi un año más tarde, al certamen musical, y no partíamos sobre el papel, ni mucho menos, como favoritos. Pero he aquí que, finalmente, y contra todo pronóstico, nuestro esfuerzo titánico surtió efecto, y vencimos, derrotando a los elementos adversos que habían amenazado con desterrarnos al fango del ostracismo de quienes se conforman con las migajas de la hiel de la derrota.

Por tanto, en esa etapa me familiaricé con la música clásica (¡cómo olvidar, entre otros, el Canon de Pachelbel, y su superposición escalonada de tonos musicales!, piezas como Rag de Vil, texturas como las del cuaderno en el que plasmábamos nuestras anotaciones en el pentagrama; el xilófono; las escuchas, ojo avizor, del profesor, durante los ensayos, velando por que todos y cada uno de nosotros no fingiéramos tocar, descargando la responsabilidad en los demás; los tempos de cada tema (2 por cuatro, tres por cuatro, cuatro por cuatro); la duración de las notas musicales (el corchete; la negra, la blanca, la redonda); los sostenidos # que nos hacían la vida imposible al caracterizarlos en el instrumento...). O la buena música del jazz de New Orleáns de los años 20 de la pasada centuria. Con maestros con Joe "King" Oliver, y su Dipper Mouth Blues; o uno de sus discípulos aventajados; el gran Louis Armstrong, con su Potato Head Blues. Haynd (con su andante sinfonía 101 "El Reloj"), Chopin (Nocturne op.9 No.2), Mozart (La flauta mágica; La Reina de la Noche), Tchaikovsky (El Lago de los Cisnes); Beethoven (la consabida Novena Sinfonía), Bach (Adagio), Debussy (Preludio a la Siesta de un Fauno), Wagner (La Cabalgata de las Valkirias), Albéniz, Falla... En definitiva, un sinfín de vivencias imborrables, y que ya forman parte de mi legado particular. Y, por encima de cualquier otra consideración, siempre preservaré en mi biblioteca el libro que me obsequió otra de mis profesoras, muy joven, con quien empatizaba a pesar de mi muy temprana edad, con el que me embridé en los parabienes de un arte consustancial a toda especie portadora de vitalidad por definición. Se titulaba El Maravilloso Mundo de la Música, de Kurt Pahlen.

Algunos años más tarde, el agudo timbre de voz que me caracterizaba se quebró, fruto de mi evolución y desarrollo hormonal, tornándose palpablemente más agravada, cercenando las posibilidades que pudiera haber tenido en el ámbito musical. Otras inquietudes y derroteros me abocaron de manera fluida y natural a mi desempeño profesional vigente, pero la música siempre formará parte indeleble de mi esencia personal, indelegable e intransferible. En la que, por cierto, durante mi estancia académica como pupilo, en aquellos cursos en los que me hallé matriculado de Música, en una unidad didáctica, relativa al siglo XX, aparecía Michael Jackson como uno de sus representantes más ilustres e icónicos. En Selectividad no será objeto de estudio, pero yo, al menos, sí he recibido una formación integral en materia musical en la que a él se le ha otorgado una posición de jerarquía evidente. Desconozco si ello habrá sucedido en otros centros, con exponentes de edad similar.

Y menuda coincidencia, pues si tú has cumplido treinta años como seguidor de Michael, mi experiencia en el plano de lo vital se ha desarrollado in situ en dicho tramo, lo cual no me ha imposibilitado rentabilizar al máximo cada oportunidad de aprender, si cabe, más de los grandes retos y desafíos que definen a la humanidad y al entorno en que nos desenvolvemos y vivimos.

Ánimo, pussycontrol; no desfallezcas, y continúa en la búsqueda incesante de tus metas, sueños y realizaciones. Pues, como afirmaba el psicólogo ruso Lev Vygotsky, "está bien seguir lo que tu corazón te dice, porque eso te hará feliz".

Un saludo.
 
Última edición:
#29
Holi Siberian Huski, he leido con atención, como merecen tu comentarios en general, y este especial dirigido a mí y decirte lo que a l*s otr*s que me han felicitado y/o apreciado mi modesta pero ilusionante para mí, capacidad creativa que últimamente estoy descubriendo e intentando desarrollar, explorar en la medida de mis posibilidades de lego y haciendo a la cuenta de la vieja: simplemente en tanto que Maruja del Pop como he referido, ejeje! he optado por cambiar la dinámica y, en vez del -habitual en mí- tararear, cantar mis canciones favoritas, ir tarareando digamos de manera ad lib hasta que de vez en cuando capto alguna mini idea aprovechable para a continuación procurar perfilarlo, concretarlo lo mas posible y de ahí ya registrarlo-como ya he referido también-en la grabadora de mi mp3.


Suelen ser ideas que semejan estribillos seguramente porque es la parte mas pegadiza y por tanto, por ello "la mas fácil" de hacer, quiero decir que ya llevo así como entre 50 y 60 ideillas que se ciñen a esa parte de una canción, es como-asi lo percibo la verdad- como si hiciese un buen puñao de zapatos y me lio a hacer solo la suela sin acabar de rematar ninguno y me noto asi atascado, ya sabes. Al tiempo que esto me genera cierta desazón soy consciente a la vez que las ideillas de estribillo se me dan razonablemente bien, en ese sentido me siento satisfecho, complacido e incluso emocionado pero tengo que seguir rascando, me sigues no?


En cuanto a tu testimonio de tu periplo por lo musical me complace leerte, y saber que compartes conmigo esa melomanía y recorrido -en tu caso totalmente académico-y que llegases a mostrar tu talento en este área creativa. Siento a la vez el episodio del cambio de voz que te apartó según dices de la posibilidad de continuar la rama del canto; en mi caso de nuevo mi preparación es totalmente amateur y a veces-puedes creerme-me siguen saliendo gallos de vez en cuando al hablar cual quinceño, xp! Como suelo decir en este caso en plan coña de las mías: tengo que empezar a hablar de una vez con mis hormonas seriamente.:torta::p


En cuanto a las apreciaciones que se hagan en torno a hacer el Michael, pues bueno independientemente de ello, me hace ilusión compartirla para aquell*s que como tú* le dan atención correspondiente (no mas no menos) y sin duda compensa los digamos: sinsabores de la foro experience que recibo por parte de algun*s desde vaya ud a saber.


pd: me identifico plenamente con tu connatural timidez intrísenca a tu personalidad, a pesar de que para estas lides soy de verdad y de facto un sinvergüeza, jajaja!


Saludos y abrazote mister.


*y l*s demás que han comentado este post de manera que me es tan grata.:*)
 
Última edición:

Chantal

HideOuter Novel
#30
Rey del Pop de los 90, tenía un talento excepcional. Su voz un poco aguda. Muchos jóvenes lo han imitado hasta ahora. E incluso si ha publicado algo sobre él ici, veremos a personas de diferentes edades reaccionar.:)
 
#32
Salvo que yerre en mi pronóstico, el "usuario" de tan controvertido comentario constituye un bot. Y puede que ni tan siquiera bajo su perfil se esconda la figura de una persona tangible y real como nosotros, sino un programa informático que se dedica a la tarea de reproducir, como pareciera ser en este caso, elementos de publicidad subliminal a una determinada audiencia tipo (como la de este foro), con el propósito de servir favorablemente a la entidad para la que pueda trabajar esta aplicación; en el supuesto en el que nos hallamos, la página de recetas.


Tiempo atrás, ya se tuvo conocimiento de un episodio de similares características, protagonizado por un mensaje en el que se hacía mención a Michael Jackson, y, acto seguido, resaltarse las presuntas bondades de un producto de índole capilar, y ahora con éste, sobre el que nos pronunciamos.


No juzgo a quienes deban ganarse la vida en el ámbito de la publicidad. Pero querría que lo hicieran, en plena observancia estricta del marco legal, y en unas mínimas condiciones de respeto otorgado al ciudadano, en virtud de su condición de consumidor, y a quienes conforman este foro. En mi opinión, si tú quieres abrir libremente una cuenta en el MjHideout, estás en tu pleno derecho de hacerlo; pero, por favor, no lo hagas imbuido de motivaciones vinculadas al ánimo de lucro, o de cualesquiera otros fines comerciales y/o de difusión pública de tu marca que te puedan llegar a impulsar, ajenos todos ellos a los de la oportunidad de aportar, con tu granito de arena, al mantenimiento de unos estándares de calidad, en cuanto a contenido y temas a abordar, por quienes sostienen, con sus valiosas aportaciones, a esta página, desde tiempo inmemorial.


Un saludo, y lamento la extensión de mi perorata.
 
Última edición:

Unbreakable

HideOuter Hiperactivo
#36
Gracias por la explicacion pussyctrol.

Y ese bot serias tu?

Hay caon, se me hace que estamos perdiendo a nuestro estimado can siberiano.

Saludos SH
 
#38
Jeyou again.
A ver si me ayuda mas o menos en breve, un peñita guapa que controlan tela, para poder subir otro enlace de una mini idea michaeliana e incluso con ligeros ribetes de Stevie Wonder mas funk-synth del estilo Skeletons*,... creo, xp!.


Mientras tanto aquí dejo el susodicho que mas molante no puede ser, adoro esos sintes tan fonkies y ese tono so fonly del grandérrimo Wonder. :cool: x infinito.


*dentro de mis humildes capacidades claro.





https://www.youtube.com/watch?v=u94yWGkoA6o
 
Última edición:
#40
Alguien puede resumir este post? XD ando vagando de nuevo por el foro

¿No has leido el principio? Ahí está la base de qué es de lo que trata el post paya*.;)



Básicamente, va sobre que llevo imitando a Michael (bailando/cantando) y luego que últimamente estoy en un modo creativo haciendo varias mini ideas musicales registrándolas con mi grabadora mp3, de las que he puesto aquí entre 3 ó 4 incluyendo una interpretación mía del tema de Michael Gone too soon.



*Ve, si te sale de las narices, xp! a la primera página y lee (y escucha donde veas enlaces de audio) sobre todo los posts 1, 6, 7, 13, 14.
En la 2ª página: 16, 17, 21, 28 (te enterarás además de sus opiniones sobre mis audios, de las experiencias musicales del forero Siberian Huski) 29 y justo en el último que he puesto-hasta ahora-amenazo (o amenizo según se vea:p) con subir un próximo link.


Salu3.
 
Arriba