Hollywood estudia descontar millones a Michael por culpa de los fans que fueron demasiadas veces
Entre los casos investigados destaca el usuario Neverland_Valley, que acudió al cine cuatro veces, incluyendo una sesión especial en Berlín “porque había que vivir la experiencia internacional”.
El fan conocido en redes como “Jolo” ha visto ya dos veces la película Michael durante sus primeros días en cartelera.
La primera vez acudió junto a su mujer y su bella hija el día del estreno, mientras que la segunda experiencia fue todavía más multitudinaria: repitió acompañado nuevamente de ellas y además de toda la familia, de su cuñada y su suegra, de la vecina del quinto que vino con su gato y su profe de piano. Aprovechando una visita familiar a otra ciudad donde el grupo ya tenía previsto asistir al cine.
Salieron “muy transmitidos” y calificaron la película como “genial”.
Sin embargo, no todo fue perfecto para Jolo. El aficionado también dejó una pequeña crítica al cine por el precio de las palomitas, la coca cola no tenía gas y aseguró entre risas que le parecieron “demasiado caras”.
Aun así, reconoció que disfrutó mucho la experiencia, aunque probablemente no volvería una tercera vez a verla en pantalla grande.
Otro fenómeno llamativo fue el de 7BrightNewStars, quien reconoció haber visto el tráiler siete veces, aunque admitió no haber visto todavía la película:
> “Bueno… técnicamente he contribuido emocionalmente.”
Pero uno de los testimonios más comentados fue el de Zelda Jackson, que explicó ante la prensa:
> “La vi dos veces. La primera porque mi novio me regaló la entrada, y la segunda fui con amigos y mi novio. Ambas subtituladas. Yo creo que ya en digital la veré en español latino.”
Aunque reconoce que nunca ha sido especialmente fan de Michael Jackson y que tampoco conoce demasiado sobre su vida personal, el usuario conocido como “Xtarlight” se ha convertido inesperadamente en uno de los espectadores más constantes de la película Michael.
Aunque insiste en que no es “para tanto”, ya ha acudido aproximadamente “cuatro veces y media” a ver Michael, una cifra que según expertos en estadística cinematográfica ya empieza a entrar en la categoría de “alquiler emocional de butaca”. Eso sí, él se defiende alegando que casi todas las visitas han sido por eventos especiales: preestreno en Berlín, pase especial en Kinépolis, estreno oficial en Madrid y cine con coloquio en Vigo.
La famosa “media vez” corresponde al pase de Kinépolis, ya que fue entre semana y tuvo que marcharse antes para volver a casa con su hija. “Técnicamente vi la película, espiritualmente seguía allí”, habría declarado mientras miraba horarios de tren. Testigos aseguran que durante semanas confundió los días normales con eventos especiales y llegó a preguntar en una cafetería si después del desayuno “habría coloquio con el director”.
Según comenta, gran parte del atractivo ha sido el ambiente colectivo entre fans, que describe como “una mezcla entre festival de cine, reunión familiar y gente discutiendo cuál era el mejor peinado de 1983”. También adelantó que Laura estaría pensando organizar un último pase grupal para fans madrileños antes de que la película desaparezca de cartelera. Varias fuentes aseguran que algunos asistentes ya están preparando despedidas dramáticas como si la película fuese a jubilarse oficialmente y marcharse a vivir a una isla del Pacífico.
Xtarlight, por su parte, sigue negando cualquier tipo de obsesión. Aunque personas cercanas afirman haberle escuchado decir frases como: “No voy a verla otra vez… salvo que hagan una proyección con mejor sonido, mejores butacas o simplemente porque sí”.
Los analistas consideran este comportamiento especialmente preocupante porque “ya está planificando futuros visionados antes incluso de salir del cine”.
El caso más extremo, sin embargo, corresponde a Magic & Mustery, considerado ya por algunos medios como “el Eras Tour humano de la película”. Su recorrido cinematográfico incluyó:
Berlín — premiere en versión original
Barcelona — dos veces (VOSE y doblada al español)
Oviedo — una sesión adicional “porque me hacía ilusión verla donde nací y donde me hice fan de Michael”
Tras completar la gira europea, declaró solemnemente:
> “Ya no la veo más hasta que salga en Blu-ray… creo.”
Los productores habrían comenzado entonces a aplicar una nueva fórmula matemática para calcular la “taquilla humana real”:
790\times(1-0.30)=553
Con ello, la recaudación ajustada quedaría en aproximadamente 553 millones, aunque el estudio insiste en que:
> “No podemos penalizar a la gente por tener problemas para abandonar una sala donde suena Billie Jean.”
Mientras tanto, varios cines europeos ya estudian crear un sistema de fidelización exclusivo para fans de Michael Jackson con recompensas como:
“La décima entrada gratis”
“Palomitas con purpurina”
y terapia emocional al salir de la película.
P.S. Aunque solo ha ido una vez al cine a ver Michael, el fan conocido como “Pepeto” asegura que la experiencia fue “casi espiritual”. El espectador decidió verla en VOSE “para escuchar hasta los suspiros originales” y afirma que salió del cine caminando hacia atrás “para mantener la inmersión artística”.
Pepeto ya ha anunciado además que está esperando con impaciencia el lanzamiento en formato físico 4K UHD este próximo agosto. Según cuentan personas cercanas, lleva semanas limpiando la estantería donde piensa colocar la película y habría calibrado el brillo de su televisor “siguiendo la posición exacta de la luna en 1987”.
Fuentes no confirmadas aseguran también que durante los anuncios previos al pase pidió silencio porque “necesitaba entrar emocionalmente en la era Victory”, aunque después reconoció que se emocionó más con el tráiler de una película de dinosaurios.
El propio Pepeto admite que probablemente no volverá al cine a verla… salvo que encuentre una sala “con mejor acústica para apreciar correctamente los pasos”.
El fan conocido como “pussycontrol” se ha convertido en una de las sensaciones inesperadas entre los seguidores de Michael tras publicar una crítica absolutamente caótica en redes sociales. Según explicó, acudió al cine “sin expectativas y con un cupón de descuento para nachos”, pero asegura que a los veinte minutos ya estaba “emocionalmente secuestrado por el groove”. También confesó que intentó hacer el paso moonwalk al salir de la sala y terminó chocándose contra una máquina de peluches “en nombre del arte”.
En su reseña, pussycontrol calificó la película con “cuatro guantes brillantes sobre cinco” y afirmó que el momento más intenso no fue ninguna canción, sino descubrir que había pagado casi nueve euros por una botella de agua pequeña. “Michael Jackson sobrevivió a la presión mediática, pero yo no sobreviví al precio del menú mediano”, escribió. Desde entonces, algunos fans aseguran haberlo visto entrando a otros cines únicamente para comprobar si las palomitas “tienen mejor narrativa”.
La fan Ángeles M.S. asegura que ha visto Michael “solo dos veces”, aunque varios conocidos afirman que pronuncia la palabra “solo” con la misma intensidad dramática que quien intenta justificar una compra impulsiva de doce pósters. La primera experiencia fue en el preestreno de Berlín y la segunda en Valencia, ya doblada al castellano. Según explicó, disfrutó muchísimo ambas versiones y actualmente se encuentra en una delicada situación emocional: decidir si verla una tercera vez “antes de que desaparezca del cartel”.
Fuentes cercanas afirman que Ángeles ya habría empezado a mirar horarios de cine “solo por curiosidad”, aunque accidentalmente terminó comprando entradas mientras sostenía un paquete de pañuelos. Ella misma reconoce que cada vez que escucha la frase “últimas semanas en cines” siente un vacío existencial comparable “a cuando se acaba una bolsa de patatas en mitad de una película”. También confesó que durante los créditos finales del segundo visionado se quedó sentada mirando fijamente la pantalla durante siete minutos “procesando emociones”, aunque luego admitió que en realidad esperaba la escena postcréditos que nunca existió.