"Cornbread" es el apodo de Darryl McCray, uno de los pioneros del graffiti y figura clave del arte urbano. Tras ser internado en un centro de detención juvenil de Filadelfia a los 12 años, comenzó a escribir su apodo por todo el lugar para dejar su huella. Cornbread adoptó lo que más tarde se conocería dentro del mundo del graffiti como el estilo del «writing» o «tagging». En lugar de crear murales o piezas elaboradas, McCray se limitaba a escribir su nombre una y otra vez en cada rincón que podía con el único interés de hacer visible su firma en la mayor cantidad de lugares posible y sin preocuparse por la estética o la calidad artística.
El tag de Cornbread no tardaría en extenderse fuera de los límites del centro juvenil para “invadir” toda la ciudad y, para 1967, ya estaba dejando su marca en paredes, taxis, trenes de carga y, en una de sus acciones más legendarias, en el avión privado de los mismísimos Jackson 5.
“Uno de mis objetivos era pintar con spray mi nombre en los aviones estacionados, pero sabía que si pintaba el avión de los Jackson 5, la gente hablaría de ello dondequiera que fuera. Entonces llegó el avión, y en aquel entonces, tenías la terminal, el suelo y el avión. En ese momento, podías apresurarte hacia el avión y conseguir autógrafos. El avión aterrizó. Michael Jackson fue el primero en salir y fue un caos. El séquito bajó las escaleras. Subí corriendo las escaleras hacia el lado del avión y escribí «Cornbread ». Regresé a la terminal, esperando que ese avión despegara. El avión repostó combustible, se detuvo, esperó una hora y media y despegó; su destino final era California. Cuando llegó, naturalmente, fue noticia: «¡El artista de graffiti de Filadelfia pinta con aerosol en un jet!»
Cornbread está hoy en España para impartir una conferencia en la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela.