Ayer nos dejó uno de los grandes de la música española de los últimos tiempos: Carlos Berlanga. El hijo menor del genial cineasta, Luis García Berlanga falleció en el madrileño Hospital de Montepríncipe, a los 42 años, víctima de una larga enfermedad de hígado.
Y decimos que ha sido uno de los grandes porque, haciendo un rápido repaso a su trayectoria musical vienen a nuestra cabeza nombres de legendarios grupos de la movida y post-movida como 'Kaka de Luxe', 'Alaska y los Pegamoides' o 'Alaska y Dinarama'. Además, resuenan en nuestras mentes temas como Horror en el hipermercado, Perlas ensangretadas y tantos otros. Berlanga era esa voz grave y tranquila que acompañaba a la aún más grave voz de Alaska.
En 1990, y tras disolverse Dinarama, publicó Angel Exterminador, en 1994 Indicios y, finalmente, el año pasado, Berlanga sacó al mercado Impermeable, un tercer disco en solitario en el que investigaba sonidos más acústicos dentro de su habitual línea bailable, y que a la postre se ha convertido en su último legado.
Pero el talento de Berlanga no se limitó a la música. Su capacidad creativa nos dejó también piezas de literautura, pintura y diseño, entre las que podemos destacar el cartel de la película Matador, de Almodóvar.
Repetimos, por si a alguno le queda todavía alguna duda, que se ha ido uno de los más grandes.
©Emisión Digital 2001
Y decimos que ha sido uno de los grandes porque, haciendo un rápido repaso a su trayectoria musical vienen a nuestra cabeza nombres de legendarios grupos de la movida y post-movida como 'Kaka de Luxe', 'Alaska y los Pegamoides' o 'Alaska y Dinarama'. Además, resuenan en nuestras mentes temas como Horror en el hipermercado, Perlas ensangretadas y tantos otros. Berlanga era esa voz grave y tranquila que acompañaba a la aún más grave voz de Alaska.
En 1990, y tras disolverse Dinarama, publicó Angel Exterminador, en 1994 Indicios y, finalmente, el año pasado, Berlanga sacó al mercado Impermeable, un tercer disco en solitario en el que investigaba sonidos más acústicos dentro de su habitual línea bailable, y que a la postre se ha convertido en su último legado.
Pero el talento de Berlanga no se limitó a la música. Su capacidad creativa nos dejó también piezas de literautura, pintura y diseño, entre las que podemos destacar el cartel de la película Matador, de Almodóvar.
Repetimos, por si a alguno le queda todavía alguna duda, que se ha ido uno de los más grandes.
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