Amiguitos y guitas tengo una ración de chistes vergonzosamente malos:
Había una vez un señor, tan, pero tan tan tonto, que ponía el diario en el frigo para leer noticias frescas
Esto era un ladrón tan gilipollas que cuando robaba una tienda, se llevaba los maniquíes para no dejar testigos
Mamá, mamá en el cole me llaman cabezón.
Anda niño, súbete al monte a dar sombra al pueblo.
Papá compramé una enciclopedia
Nada, tu te vas andando como todo el mundo.
Había un campo tan verde, tan verde verde, que las ovejas menores de dieciocho años no podían entrar.
¬.¬)
Había una vez un señor, tan, pero tan tan tonto, que ponía el diario en el frigo para leer noticias frescas
Esto era un ladrón tan gilipollas que cuando robaba una tienda, se llevaba los maniquíes para no dejar testigos
Mamá, mamá en el cole me llaman cabezón.
Anda niño, súbete al monte a dar sombra al pueblo.
Papá compramé una enciclopedia
Nada, tu te vas andando como todo el mundo.
Había un campo tan verde, tan verde verde, que las ovejas menores de dieciocho años no podían entrar.
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