Por qué la crítica especializada es incapaz de entender «Michael»
Por
JD Romero
A pocos días del estreno de
«Michael», todo indica que va a convertirse en el biopic con
mejores números de la historia.
Virales han sido las colas parar entrar al cine (incluso en días laborales), las
salas abarrotadas y miles de personas de todos los países, razas y religiones unidas por un tipo que nació en Gary (una de las poblaciones más empobrecidas de Estados Unidos) y que falleció hace casi veinte años.
¿Por qué la crítica especializada es incapaz de entender la película sobre Michael Jackson?
Y, como una constante en la vida y la carrera de Jackson (aunque ya no esté entre nosotros), la prensa ha vuelto a
atacar al unísono el largometraje, mientras el mundo, las millones de personas anónimas de todo el globo, se posicionan a su favor y cuentan cuánto la han disfrutado.
Aunque la
mayoría de críticas profesionales son duras contra la cinta, la media de las puntuaciones de las personas que acudían al cine le daban entre el
notable y el
sobresaliente, una nota muy por encima de lo habitual.
No deja de ser llamativo, y casi un
caso de estudio, que una película con la que gran parte de la crítica ha sido dura, tenga un
7.6 en
IMDB y un
7.1 en
Filmaffinity . Sí, muy por encima de las notas habituales de dos sitios donde miles de personas de todo el mundo votan las películas que ven.
La explicación de que la crítica profesional puntúe bajo una cinta que está encantando al resto del planeta es sencilla: la prensa ha creado una
imagen deformada de un artista durante tantos años, tanto que se ha acabado creyendo sus propias mentiras, el
Uróboro, o la serpiente que se acaba comiendo a la propia serpiente.
Y es que la historia de Jackson es probablemente una de las más
injustas de la historia de la música: mientras se convertía en la celebridad que más donaba a las personas necesitadas de todos los tiempos, la prensa inventaba miles de historias sobre él. Mientras hacia más que nadie por la infancia, era acusado de abusar de menores.
De sobras es sabido, o debería serlo, cómo
Harvey Weinstein lanzaba notas de prensa inventando historias contra Jackson cada vez que era acusado de un nuevo abuso, también como todas las acusaciones contra el artista han sido demostradas como una
decepcionante búsqueda de dinero fácil. El propio
FBI jamás pudo encontrar un solo
indicio jamás.
Es por ello que, mientras la crítica profesional busca
una historia que no existe, la de un perturbado o un depredador, millones de personas de todo el mundo
celebran la vida de un ejemplo a seguir: la del niño maltratado que se convirtió en el (muy probablemente) mejor artista y mayor filántropo de la historia de la humanidad.
Resulta imposible encontrar a alguien cercano a Michael Jackson (guardaespaldas, parejas, amigos, músicos, managers, niñeras de sus hijos, productores…) que no hable maravillas de la persona: siempre preocupado por aquellos a los que nadie miraba, los pobres y los
desamparados.
Por esa razón, el estreno de «Michael» es la gran
metáfora de nuestros tiempos: lo que es en realidad contra lo que la prensa ha alimentado para vender periódicos, revistas y conseguir clics durante décadas y décadas. Los medios buscaban encontrar una
justificación de lo que han construido sobre Michael Jackson desde los ochenta hasta hoy, pero eso
no existe ni ha existido jamás, era solo un constructo para facturar y alimentar el mayor espectáculo del mundo: ver al genio caer. En la cinta no puede aparecer
lo que nunca fue ni lo que nunca existió.
Por suerte, de la llegada de las redes sociales a esta parte, la
narrativa no la crean los medios, también las personas de todo el mundo, esas que sabían que se hablaba de Jackson para tapar a Weinstein, a
Epstein y al resto.
Quizás, todos esos vídeos de millones de personas en todo el mundo, con el guante en una mano y cantando sobre
ayudar a los pobres, en contra de las guerras y a favor de cuidar la naturaleza y a los animales es la eterna lucha del planeta: la de los buenos contra los malos, la de los que destruyen contra los que construyen, la de los del 1% contra el 99%. Una justicia poética que en el fondo
da miedo.
A 16 años de su muerte, Michael Jackson ha vuelto a demostrar que
estaba en el lado correcto de la historia, que sigue siendo más fuerte que los medios, que tiene a un planeta entero de su parte y que, por mucho que nos digan, sabemos que hizo
lo correcto.
Decía Malcolm X que si no estamos prevenidos, los medios nos
harán amar al opresor y odiar a los oprimidos. Quizás esa es la historia del mundo, quizás esa es la historia del pequeño de los Jackson Five. Quizás «Michael» venía solo a entreteneros y a hacernos cantar y bailar y
nos ha vuelto a abrir los ojos.
Intentamos entender por qué la crítica especializada no ha entendido "Michael", mientras las personas anónimas están disfrutando la película.
themedizine.com