Del libro: 101 experiencias de filosofía cotidiana, De Roger Paul-Droit
"Cantar la alabanzas de Papá Noel-
Dejar de creer en Papá Noel suele considerarse una señal de madurez. Se acabó la época en que éramos crédulos, nos dejábamos engañar, esa época débil en que nos podían contar cualquier patraña. Hace ya mucho tiempo que la dejaste atrás, Ahora ya eres fuerte, adulto, mas bien desconfiado, desengañado, pero estás seguro, al menos, de que nadie te toma el pelo.
¿Tan seguro estás? ¿Tan sencilla es la cosa? ¿En qué piensas que has salido ganando? Mas autónomo, sin duda: mas razonable quizás. Pero también menos soñador, con menos esperanzas, con menos horizontes. Papa Noel, y todo lo que conlleva, te permitía conservar algunos retazos de un mundo mágico. Su rechoncha bondad coloradota, su desabrida magia tenia el agradable aroma de la sopa y el perfume de las hadas. Paraíso y lentejuelas, un mundo oculto, fácil y tranquilizador. Es tentador querer prescindir de él, orgullosamente lúcido. Puede que no sea del todo posible.
Papá Noel regresa siempre, bajo formas menos bonachonas, supuestamente mejor articuladas, con apariencias menos ingenuas. Seguimos soñando. Pero esta vez en nombre de la ciencia, o de la revolución, o del éxito. Soñamos, pues, creyendo haber dejado de soñar. Quizá sea preferible el hombre de rojo y trineo de renos.
Por lo tanto, prueba elogiarlo en público. Delante de tus amigos, o de personas que no conozcas. Di que es una lástima que Papa Noél no esté bien defendido, que ojalá exista de verdad, que deseas además una gran investigación internacional , con una comisión de expertos objetiva, porque, la verdad sea dicha, pasan cosas muy extrañas.
Recuerda que Papá Noel es un benefactor de la humanidad, que lleva años y años repartiendo juguetes y sueños a decenas de millones de niños. Subraya que su reinado es reciente, que es aún frágil. En 1051, en Dijon. hubo católicos que lo quemaron, por la sencilla razón que este buen héroe amenazaba con perturbar las almas que, en esa época del año, solo debían esta preocupados por el nacimiento de cristo.
Pon mucho ardor convicción y fervor. Poco importa lo que de verdad pienses. Muéstrate tan convincente como te sea posible. El objetivo de esta experiencia no es influir en nadie. Te bastará con observar que las reacciones , frente a este elogio , se dividen invariablemente en dos campos. Unos se encogen de hombros, piensan que eres un memo o pobre provocador , se niegan seguirte. Los otros entran en el juego, sugieren un comité de defensa, se comprometen a limpiar la chimenea. No todo está perdido".