Entrevista al director en Deadline.com
https://deadline.com/2026/04/michael-movie-director-interview-reshoots-controversy-1236872832/
Entrevista de Deadline con Antoine Fuqua, director de
Michael, hablando sobre su conversación con Michael Jackson, los reshoots, la posible secuela y cómo abordaron las controversias del artista.
DEADLINE: ¿Llegaste a conocer a Michael Jackson?
ANTOINE FUQUA: No, solo una llamada telefónica cuando me estaban considerando como director de “Remember the Time”. Yo estaba en Italia, así que no pude participar en aquello. Era una persona tranquila y dulce. No fue tanto una prueba ni nada así, más bien él saludándome y diciéndome cuánto le gustaba mi trabajo. Era como si quisiera conectar conmigo. No fue una llamada larga.
DEADLINE: Cuando surgió la oportunidad de dirigir
Michael, ¿tuviste que venderte o fue tan simple como que Graham King dijera: “Tú eres el indicado”?
FUQUA: Bob Richardson, el director de fotografía, estaba trabajando conmigo en
Equalizer 3 y me enseñó una foto de Michael Jackson con él en el set. Le dije: “Bob, ¿cómo es que estás exactamente igual con el pelo gris largo junto a Michael?”. Me dijo: “Ese no es Michael, es Jaafar, su sobrino, hicieron una prueba”. Me dejó alucinado. Me contó que Graham King quería mucho que dirigiera esta película y yo aún no había leído el guion. Después de eso, Graham voló a la Costa Amalfitana, nos sentamos, hablamos sobre Michael, y ahí empezó todo. Me habló de cualquier preocupación que pudiera tener, leí el guion y acepté.
DEADLINE: Lionsgate me dice que tenías una visión muy clara de cómo debía ser
Michael. ¿Puedes contárnosla?
FUQUA: Quería humanizar a Michael. Quería que la gente lo conociera: lo excéntrico que era, cómo era de joven. Siempre sentí que las generaciones más jóvenes no conocían realmente a Michael ni su historia. Para contar cualquier cosa sobre él, había que recordar a la gente su magia, el poder de su música, la alegría que aportó al mundo y también sus propias inseguridades. Es uno de los personajes más complejos sobre los que contar una historia. Mi enfoque fue hacerlo lo más cercano posible, para que cualquiera pudiera identificarse con él más allá del escenario.
DEADLINE: La forma en que está narrada la película es muy matizada y a la vez tensa, sobre todo por la dinámica entre su padre Joe Jackson y él. Nunca sabes cuándo Joe va a expltar.
FUQUA: Es delicado. No puedes escapar de esa situación cuando vives con tu padre. Así que siempre está atrapado en esa posición. También tiene que ver con cómo Michael respondía a los animales, como Bubbles. Eso dice mucho de él, de cómo rescataba a otros que sentían que estaban siendo maltratados o abusados. Hacía todo lo posible por ayudar a los demás. Con los animales era fácil para él porque siempre fue así desde niño. Rescatarlos formaba parte de su naturaleza.
DEADLINE: Con todo lo que pasó: rodaste la película inicialmente y luego vino todo el problema con el acusador dramatizado y el patrimonio… ¿Ha sido esta la película más complicada de tu carrera?
FUQUA: Todas las películas tienen retos distintos, pero esta fue realmente única. Fue otro golpe duro para mí en ese momento, porque estaba exactamente en la misma situación con
Emancipation. Literalmente estaba entregando el montaje del director cuando Will Smith abofeteó a Chris Rock. Me quedé destrozado porque sabía lo que eso significaba y que la película quedaría marcada. Aquí fue parecido: estaba entregando el montaje del director y recibí esa llamada. Fue un día muy duro.
DEADLINE: Está claro que en
Michael has dejado la base preparada para contar en una secuela la historia de las acusaciones contra él. El hecho de no tratarlo en la Parte 1, ¿pesó mucho en vuestra mente y en la del estudio?
FUQUA: Sí, durante un tiempo sí, porque tuvimos que replantearlo todo. Fue una etapa complicada. Graham, John Logan y yo nos rompimos la cabeza. Tuvimos muchísimas reuniones. Pero llegamos a la misma conclusión: la película se llama
Michael, así que tienes que centrarte en Michael. A menos que puedas dedicarle realmente todo el tiempo necesario, había que volver al principio y mostrar quién era sobre el escenario. Era un superhéroe ahí arriba. Las películas tienen el poder de generar empatía y decir: esto es un ser humano. Nadie es perfecto. Era importante llevar al público por un proceso para entender cómo se llega a donde irá la historia en una segunda película; que entendieran mejor su personalidad y lo que lo moldeó.
Nos dimos cuenta de que si empezabas directamente ahí, para quienes no conocen a Michael, todo quedaba fuera de contexto. Su arco fue extremo. Era importante volver atrás y darles ese viaje con él. También estaba todo el abuso emocional y físico que sufrió en casa con su padre. Si no haces eso, no entiendes quién era ni hacia dónde va la historia. Plantamos las semillas: empieza a hablar con John Branca sobre las pastillas, “estas pastillas me dan sueño y el médico dice que tengo que tomarlas”; eso fue lo que lo mató. Todo estaba preparado para mostrar las cosas que lo llevaron a ese final que todos conocemos. Esa es parte de la tensión que sientes, porque sabes que no terminó bien.
DEADLINE: ¿Cuánto tardó John Logan en escribir las escenas adicionales?
FUQUA: No recuerdo exactamente cuánto. Estábamos escribiendo mientras rodábamos. A medida que rodábamos, descubríamos cosas. Teníamos la estructura clara. Una vez que la tuvimos, Graham y yo la revisábamos, luego nos sentábamos con John. Fue mucho trabajo de profundizar y volver sobre escenas que ya teníamos.
DEADLINE: ¿Tienes un tercio del metraje listo para una posible secuela?
FUQUA: Absolutamente.
DEADLINE: ¿Rodasteis hasta el final de su vida? ¿O solo hasta “Remember the Time”?
FUQUA: Fuimos bastante lejos. Llegamos hasta las acusaciones de Jordan, que no pudimos usar. Incluso más allá de eso. Quizá uno o dos años después, cuando las cosas empezaron a volverse en contra de Michael.
DEADLINE: ¿Cómo consiguió Jaafar Jackson el papel? ¿Había más candidatos?
FUQUA: Cuando vi la foto me quedé impresionado, pero una foto es una foto. Cuando volví de Italia organizamos una prueba completa de maquillaje y cámara. Había otros candidatos también. Graham conoció a Jaafar antes que yo. Cuando regresé, desayuné con él y pude ver lo delicado y elegante que era, una persona amable; podías ver el ADN de Michael. No estaba seguro de si realmente estaba haciendo una prueba. Luego pasé más tiempo con él, y ni siquiera estaba seguro de querer ser actor. Pero sabía que, si lo hacía, se iba a entregar por completo.
Graham hizo que tomara clases de interpretación. Cuando ya estábamos en el set y él estaba bailando, le lancé una pregunta que no esperaba. La cámara estaba rodando y le hice una pregunta como si él fuera Michael. La sala se quedó en silencio, fue casi espiritual: respondió como si fuera Michael. Dion Beebe, que estaba ayudando en la prueba, tenía lágrimas en los ojos, y la mitad del equipo también. Fue muy poderoso. Ahí pensé que podía hacerlo. Porque no sabía que iba a preguntarle eso ni que estaba grabando. Quería ver si podía mantenerse en el momento y ser Michael.
Luego estaba la cuestión de si podría hacerlo delante de todo un equipo. Fui a Havenhurst, donde estaba viviendo, ensayando y practicando. Las paredes estaban llenas de Michael, con gráficos detallados, parecía
Una mente maravillosa. Estaba metido de lleno, pero la cuestión era si podría hacerlo el día del rodaje. Empezamos con “Bad”, con un gran espectáculo en los estudios de Sony, mil extras, luces, todo enorme. Básicamente: aquí tienes, chaval, al fuego directo. Y me dejó sin palabras. Lo vi repetir una y otra vez los pasos de baile hasta que le sangraban los pies, pero también toda la parte interpretativa.
DEADLINE: Si hay secuela, ¿es seguro que la dirigirás tú?
FUQUA: Me gustaría, todo depende de la agenda. Me mataría que la hiciera otra persona.
DEADLINE: Sobre una posible película de Janet Jackson… Sé que decidió no participar en
Michael y se rumorea que quiere hacer su propia película. ¿Has hablado con ella sobre eso?
FUQUA: No, no he hablado con ella. Pero soy fan de Janet, desde luego.