HOla:
Espero les guste algo que encontré. Quise compartirlo con ustedes con mucho cariño. Y en memoria al Gran Maestro James Brown.
“…La música era importante en Gary-Indiana. Teníamos nuestras propias emisoras de radio y clubs nocturnos, y no faltaba gente que quisiera estar en ellos. Después de dirigir nuestros ensayos del sábado por la tarde, papá iba a ver un espectáculo local o incluso conducía durante todo el camino hasta Chicago para ver la representación de alguien. Él siempre observaba las cosas que pudieran ayudarnos en nuestra carrera. Venía a casa y nos explicaba lo que había visto y quién lo estaba haciendo. Estaba al corriente de las últimas novedades, tanto si se trataba de un teatro local que organizaba concursos en los que pudiéramos entrar, como de un espectáculo de cabalgata de estrellas con grandes números, cuyos vestidos o movimientos pudiéramos adaptar. A veces yo no veía a papá hasta que volvía del Salón del Reino los domingos, pero, tan pronto como yo entraba en casa, él me contaba lo que había visto la noche anterior. Me aseguraba que yo podía bailar sobre una pierna como James Brown sólo con que intentara realizar este paso. Ahí estaba yo, recién llegado de la iglesia y metido en el negocio del espectáculo…”
“…Como actores, Jermaine, Tito y el resto de nosotros estábamos bajo una presión tremenda. Nuestro manager era de la clase que nos recordaba que James Brown multaba a sus «Farnous Flames» si ellos se olvidaban una frase o desafinaban una nota durante una representación…”
“…Estábamos trabajando duramente, pero el público de estilo bar no era malo con nosotros. Les gustaba James Brown y Sam y Dave tanto como a nosotros, y, además, nosotros éramos algo extra que les salía gratis, comprendido en la bebida y el alterne, de modo que estaban sorprendidos y contentos…”
“…Llegamos al Apollo, en la Calle 125, lo bastante pronto para poder tomar parte en una visita comentada. Anduvimos por el teatro y contemplamos todos los retratos de las estrellas que habían actuado en él, unas de raza blanca y otras de color. El manager terminó mostrándonos los camerinos, pero para entonces yo ya había descubierto los retratos de todos mis favoritos.
Mientras mis hermanos y yo pagábamos nuestro tributo al llamado «circuito de teloneros», preliminares de otros números, yo me dedicaba a observar a todas las estrellas porque anhelaba aprender todo lo que pudiera. Contemplaba sus pies, su forma de mover los brazos, su manera de agarrar el micro, y trataba de descifrar lo que hacían y por qué lo hacían. Después de haber estudiado a James Brown desde los bastidores, conocía todos sus pasos, ruecas, saltos y vueltas. Debo decir que él ofrecía una actuación agotadora, que te dejaba emocionalmente exhausto. Su presencia física. el fuego que salía de sus poros, eran fenomenales. Sentías cada gota de sudor de su rostro y sabías lo que él estaba pasando. No he visto nunca a nadie que actúe como él. Era realmente increíble. Cuando yo contemplaba a alguien que me gustaba, me sentía incorporado a él. James Brown, Jackie Wilson, Sam and Dave, los O'Jay, todos ellos solían modelar su público. Yo podía aprender más observando a Jackie Wilson que a ningún otro, o ninguna otra cosa. Todo esto constituyó una parte importante de mi educación…”
“...Papá se había hecho amigo de Sam Moore. Recuerdo la grata sorpresa que tuve ante la amable acogida que me dispensó la primera vez que nos vimos. Yo había estado cantando sus canciones tanto tiempo que casi pensé que iba a tirarme de las orejas. Y no lejos de ellos estaba «El rey de todos, Mr. Dynamite», James Brown. Antes de que él apareciese, un cantante era un cantante y un bailarín era un bailarín. Un cantante podía bailar y un bailarín podía cantar, pero a menos que fueras Fred Astaire o Gene Kelly, lo más fácil es que hicieras una cosa mejor que la otra, en especial en un espectáculo en vivo. Pero James Brown lo cambió todo. No había foco que pudiera cogerle mientras él rebullía por el escenario; había que inundarle en luz. Yo anhelaba ser tan bueno como él.
Ganamos el concurso nocturno de aficionados del Apollo, y yo me sentí como si me dirigiese a todas aquellas fotos de las paredes y dando gracias a mis «profesores»…”
“…Cuando era joven la gente a la que observaba eran auténticos hombres del espectáculo: James Brown, Sammy Davis Jr., Fred Astaire, Gene Kelly. Un hombre del espectáculo que sea importante lo toca todo. Es la prueba real de la grandeza y estos hombres la tienen…”
Escrito originalmente por el propio: Michael Jackson
Tomado de estractos del Libro "Moonwalk".
También espero les guste un breve poema que escribí yó humildemente más abajo...
Muchas Gracias a todos!
MJ.