He hecho un resumen del documental con las notas que han compartido a través de grupos internacionales los fans que han visto el documental. Ahí va...
El documental de tres partes presenta los argumentos de la acusación y de la defensa, aunque con una proporción que parece inclinarse aproximadamente un 65-35 a favor de la culpabilidad. Aun así, el desenlace no resulta tan contundente ni condenatorio como cabría esperar, y está lejos de plantear un final al estilo del caso O. J. Simpson.
Las entrevistas se limita a hablar del caso de Gavin Arvizo (con menciones al caso Chandler). No hay referencias a
Leaving Neverland, ni al cambio de versión de Wade Robson, James Safechuck o los hermanos Cascio. Si un espectador no conociera previamente la historia, podría llegar a pensar que Chandler y Arvizo fueron los únicos acusadores de Michael Jackson.
El documental mantiene constantemente una música siniestra de fondo, claramente pensada para generar una sensación de sospecha en el espectador.
La acusación
El documental entrevista a varias personas relacionadas con la acusación y presenta los principales argumentos utilizados durante el juicio.
Martin Bashir: dice que trató de conocer a Michael, del cual pensaba que tenía una relación extraña con los niños. Afirma falsamente que fue idea de Michael incluir a Gavin en su documental. No menciona en ningún momento que Michael quería que apareciera Dave Dave, ni que fue idea de Bashir la escena en la que se toman de la mano y apoya la cabeza sobre su hombro.
Stan Katz: Psicólogo que redactó informes relacionados tanto con Jordan Chandler como con Gavin Arvizo.
Diane Dimond: Es probablemente la figura más destacada y agresiva del lado acusador. Defiende la relevancia de los famosos libros encontrados en Neverland, aunque apenas se mencionan brevemente hasta el final del tercer episodio (a penas un minuto). También asegura haber observado cómo Wade Robson se desplomó emocionalmente cuando dichos libros fueron mostrados durante el juicio (una mentira muy gorda). Dice que los libros mostraban imágenes explicitas de niños desnudos y fueron encontrados en un armario con llave.
Dimond también reconoce que la fiscalía pudo haber complicado innecesariamente el caso al incorporar el cargo de conspiración. Además, sostiene que Michael Jackson ni siquiera entendió inicialmente el veredicto y tuvo que preguntar a Tom Mesereau qué significaba antes de reaccionar. Su última frase es:
«No culpable no significa inocente. Significa no ser culpable de los cargos presentados».
Ron Zonen: Fiscal adjunto del caso y uno de los representantes más visibles de la acusación.
Louise Palanker: Aparece realizando comentarios positivos sobre Janet Arvizo y describiéndola como una “madre maravillosa”.
Vincent Amen: ex asociado de MJ y acusado de co-conspirador. Aunque participa desde una perspectiva favorable a la acusación, se muestra escéptico respecto a algunos aspectos de la historia de los Arvizo. Destaca especialmente unas fotografías Polaroid que conservó durante años en las que los propios Arvizo dedicaban mensajes cariñosos a Michael Jackson, llegando a llamarlo "mi papá Michael". Por otro lado, cuenta que Frank Cascio le dio una bolsa con cosas de Neverland, y dentro había vídeos y revistas con niños desnudos. Y Frank le dijo que eso fue una "fase" que pasaron Michael y él, pero que ya lo han superado.
Stacey Brown: Periodista y comentarista habitual en cuestiones relacionadas con Michael Jackson.
Argumentos destacados de la acusación
El documental presenta a Gavin Arvizo como un testigo sólido y reproduce fragmentos de interrogatorios policiales para reforzar esa idea. También insiste en que la familia Arvizo no estaba interesada en obtener dinero y que sus motivaciones eran exclusivamente buscar justicia.
Sin embargo, se omiten elementos que podrían matizar esa narrativa, como el hecho de que la familia acudió inicialmente a un abogado civil antes de la denuncia penal.
Asimismo, se sostiene que los supuestos abusos ocurrieron después de la emisión del documental de Martin Bashir, una cronología que ya de por sí es de locos.
La defensa
Aunque tiene menos presencia que la acusación, el documental también recoge diversos argumentos favorables a Michael Jackson.
Raymone Bain: Ex portavoz y colaboradora cercana de Michael Jackson.
Mark Geragos: Abogado que representó a Jackson en etapas anteriores y que también es entrevistado.
Tom Mesereau: Abogado principal de Jackson durante el juicio. Su participación es escasa, limitada prácticamente a uno o dos minutos de imágenes de archivo procedentes de entrevistas antiguas.
Melissa (miembro del jurado): Es la única jurado con presencia destacada en el documental. Su intervención resulta especialmente favorable a la versión absolutoria y a la valoración de las pruebas.
Kevin Smith: (defensa, entre comillas) Reportero del tabloide
Splash. Reconoce abiertamente haber pagado a numerosos empleados de Neverland para obtener historias y declaraciones, aunque no se menciona que hubieran cambiado de versión. Dimond lo justifica diciendo que "todos cobraban en los años 90". También muestra una foto que, según él, es del momento en que Gavin y Star se enteraron de que el jurado había llegado a un veredicto.
Kerry Anderson: jefe de seguridad de Michael Jackson. Muestra imágenes inéditas del coche con Michael pasando junto a los fans camino al juzgado. Dice que le aconsejó a Michael que simplemente fuera él mismo y que ellos se encargarían de su trabajo.
Sheree Williams: Fan que estuvo en el juicio. Lo hace bastante bien, no transmite una imagen de fanátismo.
Argumentos destacados de la defensa
- Michael Jackson era un objetivo muy atractivo para posibles demandas y reclamaciones económicas.
- Los Arvizo elogiaron públicamente a Jackson en el vídeo de respuesta grabado tras el documental de Bashir.
- Janet Arvizo tuvo momentos difíciles durante su testimonio y llegó a derrumbarse en el contrainterrogatorio.
- Wade Robson y Macaulay Culkin defendieron con firmeza a Jackson durante el juicio.
- Mencionan la anécdota de la revista mostrada a Star Arvizo (que él aseguró que MJ se la mostró pero resultó que se había publicado meses después de su estancia en Neverland), diciendo que se podía oír un alboroto en la sala después de que TMesereau lo expusiera. Además, el hecho de que sonaran las alarmas en la escalera de la habitación de Michael fue otro momento que ayudó a demostrar que Arvizos estaba, como mínimo, distorsionando la verdad, además de que también se mostró como Star cambió de versión con las descripciones de lo que supuestamente vio.
Aspectos que el documental omite o trata superficialmente
- No se menciona el historial delictivo previo de los miembros de la familia Arvizo: aunque mencionan las falsas acusaciones contra los almacenes JC Penney, no hablan del fraude de Janet Arvizo a las aseguradoras y a la asistencia social.
- No se hace referencia a las compras realizadas por Janet Arvizo en centros de depilación durante el período en que afirmaba encontrarse retenida por Jackson y su entorno.
- Apenas se profundiza en determinadas contradicciones de los testimonios de los Arvizo.
- No se explica que posteriormente aparecieron otros acusadores como Wade Robson, James Safechuck o los hermanos Cascio, ni se menciona Leaving Neverland.
Conclusión
El documental se inclina de manera evidente hacia la acusación y utiliza una estética destinada a generar sospecha sobre Michael Jackson, especialmente mediante la música y el tono general de las declaraciones. Sin embargo, también incluye algunos elementos favorables a la defensa y reconoce determinados problemas de la teoría acusatoria, especialmente en lo referente a la credibilidad de los Arvizo.
Su principal debilidad parece ser la falta de profundidad y contexto. Es una repetición casi exacta del documental de ITV
The Trial, con casi los mismos personajes entrevistados. En conjunto, el resultado es un documental narrativamente flojo y aburrido (según dicen), aunque su desenlace no resulta TAN claramente condenatorio como podría esperarse tras el enfoque predominante en documentales anteriores como el de Channel 4.
Aún así, no deja de ser una producción difamatoria en su mayor parte, porque distorsiona la realidad en favor de la culpabilidad y omite evidencias que fueron clave para la absolución.
Muy doloroso el final del segundo episodio, que acaba con la frase
“una vez pedófilo, siempre pedófilo”.