Extracto de entrevista a Sara Escudero: cómica, actriz.
¿El sentido del humor es un rasgo de inteligencia?
Nietzsche ya lo puso de manifiesto y eso son palabras mayores. Yo además doy conferencias y ‘workshops’, ayudo a empresas y grupos a desarrollar el sentido del humor en su vida. Si lo desarrollas en tu vida lo vas a llevar a tu trabajo, lo cual no quiere decir que todos los días sean igual de ‘happy’, pero que la media sea buena. El sentido del humor es una capacidad fisiológica del ser humano. Otra cosa es que, por tus circunstancias, desde que has nacido no lo hayas desarrollado. Aquí entra la ética y es una cuestión de honestidad. ¿Quiero desarrollarlo? ¿Me apetece o no me apetece? Para mí, la base del respeto, de la tolerancia, de la empatía y de la creatividad es el sentido del humor. Si tú eres mi jefe y entre tú y yo hay buen humor, va a ser increíblemente mejor el desarrollo de cualquier cosa. Es una herramienta y a mí me ha salvado la vida, como a muchísima gente. Los que nos dedicamos al humor lo vemos: la hora y media que dura un monólogo o esta función, la gente solo se puede reír, y cuando te estás riendo tu cerebro no piensa en otra cosa. Un chiste, aunque sean dos segundos, tu cerebro sólo está a reírse. Eso hay que aprovecharlo.
Sobre todo un cerebro que comienza a sufrir lo que se denomina 'estrés crónico'. Estamos siempre alerta.
Sí, y estos momentos son un asueto. Ojo, cuando la gente te da las gracias por pasar hora y media sin acordarse de sus problemas, son gracias recíprocas. Yo siempre digo que cuando te subes a un escenario es para darlo todo. Yo lo he hecho después de un accidente de tráfico que casi no lo cuento, o cuando estaba con 40 de fiebre, que luego me tuvieron que llevar al hospital. Pero eso cualquier compañero, no estoy diciendo nada raro. El paréntesis que hace el público lo haces también tú. Es un regalo y, de repente, dices "se puede, se puede". Hay que acostumbrar a nuestro cerebro a que, a pesar de estar pasando una mala racha, de que los días a veces son negativos o tienes un proceso de enfermedad complicado, ¿por qué no vas a poder tener un día de risa? Por desgracia, eso no te va a curar, pero te va a aliviar, y luego vas a sentirte físicamente de otra manera.