Ojalá me equivoque, pero se está sobreestimando demasiado la taquilla qué Japón pueda generar por el hecho de lo que recaudó en su momento Bohemian Rhapsody (qué si, ahí hizo 115 millones). Pero eso fue casi una década atrás, y el contexto de ver películas en cines era muy diferente. Sin mencionar que se estrenó solo una semana después que en el resto del mundo, no casi dos meses después como es el caso ahora.
Hoy en día, la última película de Mario Bros hace unos meses (qué sobra decir es la franquicia más popular en el país nipón, por detrás tal vez solo de Pokémon) recaudó en total 45 millones. Nada despreciables, pero muy por detrás de los 100 millones que hizo su primera parte.
De nuevo, ojalá me equivoque. Pero las expectativas de algunos parecen un poco irreales. Y que no se malentienda como un comentario pesimista, recalco, 900 millones sigue siendo una hazaña increíble para un biopic en plena era del streaming.