Me gusta mucho esta idea del mal -de porqué existiría:
"Ahora vamos al mal. El mal es una privación de un bien debido (quiere decir que si a mí me faltan alas, no es un mal. Porque tener alas, no es un bien que corresponda a mi naturaleza, pero el que me falte la vista, si que es un bien debido, o dicho de otra manera, algo apetecible que le corresponde a mi naturaleza, por lo que su ausencia, si podría ser considerada un mal.) Si aplicamos al mal la misma regla que al bien, vemos males parciales, por tanto participados, y la lógica nos llevaría a pensar que también debe haber un mal en esencia del cual participan los otros males. ¿Como sería ese mal en esencia (infinito)? Pues lo cierto, es que si tratas de imaginarlo, un mal infinito resultaría en la privación completa de todos los bienes de un ente, incluido su propio ser, pero resulta que esa ausencia completa no la entendemos como un mal en esencia, sino que te encuentras con la "nada". Al estilo de un agujero en un papel, que si lo agrandas hasta el infinito, desaparece el papel, y al desaparecer el papel, también el agujero deja de existir. Entonces, el mal no tiene entidad por si mismo, sino que depende del bien para existir".