Largada ajena:
Bad Bunny a nivel vocal tiene cero técnica, a nivel interpretativo no dice nada, a nivel de baile es un cero a la izquierda, a nivel de manejo en el escenario no tiene nada especial, a nivel de letras y música es insultantemente genérico, te podría decir que tiene algo de carisma, a mí personalmente me cae bien, pero esto es demasiado subjetivo. Te puede gustar o no, pero argumentos que demuestren que tiene talento y técnica son prácticamente inexistentes. Bad Bunny sólo tiene números, no tiene nada especial que lo haga destacar como artista ni un elemento característico que garantice su permanencia en el ideario colectivo mínimamente pensante. Este solo representa el triunfo de la "estética" sobre la sustancia por decirlo de una manera gentil, no es más que el reflejo de una generación sin cultura musical educada que se identifica y se conforma con la mediocridad, no es más que el espejo de la generación idiota. Si lo único que tienes es números ¿Qué pasará si eres superado? Todos los artistas han sido superados a nivel de números en un momento determinado y cuando esto pasa ¿Qué les queda? El talento, la creatividad, la técnica, es decir, la calidad de su obra. Los # pueden ser superados ya sea por marketing o por exposición, pero la calidad de un artista es imperecedera. Muchos creen que porque les gusta Bunny automáticamente lo convierte en el mejor, pero ¿Dónde están los argumentos? ¿Cuáles son los parámetros? Llama bastante la atención que los que intentan defenderlo no tienen argumentos sólidos sólo pueden auxiliarse de conceptos comerciales o superficiales, pero cuando el debate entra en el terreno del talento no tienen nada que decir, en el fondo saben que en esos menesteres Bunny no tiene nada que hacer. Es penoso el hecho de que con esta actitud muestran precisamente una gran ignorancia o falta de conocimiento y una cultura musical deficiente, en estos persiste ese patrón. Bad Bunny una vez sea superado a nivel comercial, de visualizaciones o reproducciones será olvidado, en cambio, Michael Jackson aún sea superado en ese renglón tiene unos elementos que aún hoy siguen vigentes, su música, videos musicales y conciertos siguen deslumbrando generaciones sin mencionar que su talento, técnica y creatividad queda intacta. Jackson no es el artista que más ha vendido estos son Elvis Presley y The Beatles, pero ¿Quién permanece en la memoria y sigue vigente en las nuevas generaciones? ¿Quiénes son los artistas que tienen más hits en las listas? Pudiéramos mencionar a Madonna ¿Pero ¿quién es más influyente aún hoy en día? El talento, la creatividad y la técnica supera lo comercial, las visualizaciones y reproducciones por eso es que vemos que aún pasadas las décadas y desaparición de artistas como Freddy Mercury, George Michaels o Prince Roger Nelson aún siguen sonando e influyendo pues el tiempo no es un factor para la calidad artística ¿Podemos decir lo mismo de Bad Bunny? Lo dudo, lo siento mucho, pero es impresentable e insostenible.
No estoy diciendo que a alguien no le pueda gustar la música de Bad bunny, pero que algo te guste no significa que es mejor, solo que lo prefieres. Hay que tener algo claro, no nos podemos dejar segar por el fanatismo, es más sano y objetivo ser admirador que fanático. Que te guste la música de alguien no quiere decir que hay que sobrevalorarlo y ocultar sus falencias, es muestra de una falta de madurez y razonamiento caer en estas desavenencias. Lo cortés no quita lo valiente y la honestidad tiene que ir siempre por delante. Personalmente me gustan algunas canciones de Bunny, pero soy consciente de que no es un buen cantante, músico, compositor o interprete. Sería estúpido e infantil de mi parte negar lo obvio, el tipo carece de una buena técnica vocal, de interpretación y de aptitudes para el baile, es más un entretenedor (uno muy mediocre) que buen artista, no tengo problema en admitirlo. Por ejemplo, personalmente soy un gran admirador de la música de Michael Jackson, pero soy consciente de que Prince Roger Nelson puede ser mejor músico y productor que él. Tenemos que desarrollar el criterio y la madurez suficiente para poder reconocer de forma medianamente objetiva las fortalezas y debilidades de un artista y no ponerlos en un pedestal en el que creemos que porque nos gusta automáticamente lo convierten en el mejor en todo y que éste no tiene falencias.